Parque Natural BOSENCHEVE #michoacán

por chamlaty

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En los alrededores de Valle de Bravo (casi en la frontera con Zitácuaro, Michoacán) se asienta el Parque Natural Bosencheve, un refugio situado entre dos valles y cubierto por pinos. Con 15 mil hectáreas de extensión y 2 mil 900 metros sobre el nivel del mar, predomina el clima templado durante el día, al caer la tarde, la temperatura baja y se siente algo de frío.

En la zona, cubierta por bosques de coníferas, se asientan dos bellas lagunas formadas por la acumulación del agua de lluvia: Verde y Seca. En época de estiaje, el nivel de agua de la segunda disminuye significativamente. Sus aguas son ideales para dar paseos en pequeñas lanchas. Una advertencia: no olviden usar protector solar, pues el sol es muy intenso. Dentro del parque se encuentran varios arroyos (El Jaral, Ojo de Agua, Pundereje, El Cardaro, Grande, Guadalupe, Lengua de Vaca, Las Peñitas y La Palma) donde es posible darse un baño. Después de todo, ¿a quién no se le antoja refrescarse después de estar bajo el sol?

Aunque esta reserva natural no cuenta con la infraestructura turística que sí ofrecen otros parques, como los de Avándaro y La Peña, cuenta con algunos servicios básicos y, sobre todo, con muchos rincones por explorar. Muchos visitantes consideran que su encanto consiste en sus veredas, colinas y valles inexplorados y completamente limpios.

Algunas de las actividades que aquí se pueden llevar a cabo son días de campo, campamentos, excursionismo, observación de paisajes y de vida silvestre y pesca de mojarra y carpa. Y, si relajarse en un entorno prístino se considera una actividad, entonces siempre habrá algo por hacer.

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