La sentencia.

por chamlaty

Era justo la hora de la rata (entre las 11 y la 1 de la mañana), cuando el emperador, que se había quedado dormido, soñó que andaba al anochecer solo por sus jardines, bajo los árboles en flor.

De pronto, se encontró a alguien en el camino, arrodillado ante él, pidiendo clemencia.

– Por favor, necesito ayuda. Soy un dragón, aunque me presente antes vos con apariencia humana. Estoy en peligro. Mañana mismo moriré a manos de su ministro de defensa, Wei Cheng. Él mismo me cortará la cabeza.

El emperador le prometió protección:

– No temas, vigilaré bien al ministro para que no pueda hacerte daño.

El emperador despertó, e inmediatamente mandó buscar a su ministro. No estaba en el palacio, así que ordenó a sus hombres que le buscaran. Cuando le encontraron, le mandó tareas sin descanso, para mantenerle ocupado. Y por la tarde, se puso a jugar con él a una larga partida de ajedrez.

Wei Cheng estaba tan cansado, que sin querer, se quedó dormido. Y al cabo de unos minutos, un estruendo sacudió la tierra. Uno de los soldados del emperador llegó corriendo, con la cabeza de un enorme dragón entre sus manos. La arrojó a los pies del emperador y dijo:

– No sabemos cómo… cayó del cielo.

Wei Cheng, que acababa de despertarse por el ruido, miró perplejo la cabeza del dragón:

– Qué extraño… – dijo entonces- Acabo de soñar que le cortaba la cabeza a un dragón así…


Existen muchísimos relatos que hacen referencia a lo que sucede durante los sueños, y cierta creencia asegura que los sueños se entrelazan y pueden ser muy poderosos. Pero, ¿tanto como para convertir el sueño en realidad?

 ¿Por qué se llama ‘la sentencia’? Es en referencia a la sentencia del dragón, condenado a morir a manos del ministro del emperador por los designios de las estrellas, es decir, del destino. No existe nada que el dragón haya hecho, y sin embargo, su destino es la muerte. El sueño se encarga de dar ese mensaje al propio emperador, que sin embargo, no puede hacer nada por evitarlo.

 El mensaje de este relato es claro: el destino es implacable, imparable, y la muerte sigue su camino a pesar de todos los intentos por detenerla. Este relato de la sentencia cree en el destino y en su vehículo de transmisión a través de los sueños. ¿Son los sueños una puerta de acceso a ese otra ‘dimensión’ a la que no se puede acceder de forma material, pero sí espiritual? Muchas teorías de pensadores y filósofos creen que los sueños nos permiten ‘viajar’ por esa otra dimensión.

La bondad no siempre lo puede todo. Cuando la bondad desconoce el problema real de aquel a quien intenta ayudar, todos sus esfuerzos son en vano. El emperador quería realmente ayudar al dragón, hizo todo lo posible por evitar su muerte. Pero desconocía lo más importante, que la sentencia de la que hablaba el dragón, se cumpliría durante los sueños del ministro, y no durante su vigilia. Este dato fue crucial. El emperador, a pesar de su bondad, no pudo impedir el destino del dragón.

«El destino ¿es imparable?»

 

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